Esa soy yo.....
A veces la vida da giros inesperados, lo sé, lo viví….. A los 50 años, después de una larga trayectoria profesional, puede ser difícil volver a empezar. Tenía que reinventarme. Soy veterinaria de profesión, y a los 50, me quedé sin trabajo y sentí que todo se derrumbaba a mi alrededor. ¿Qué podía hacer? ¿Cómo iba a volver a encontrar un empleo? La incertidumbre me invadía. En medio de ese caos, una amiga me regaló su máquina de coser. La verdad es que siempre me había gustado la costura, mi abuela era modista y crecí rodeada de telas e hilos. Pero la máquina de mi abuela era de las antiguas, de pedal Esa era la única que yo conocía. Esta era eléctrica, y me daba bastante respeto. Pasaron meses hasta que, buscando algo para llenar mi tiempo y quién sabe, tener algún ingreso, decidí sacarla del armario y probarla. Y me quedé maravillada. La cantidad de cosas que podía hacer… ¡Mi abuela se hubiera emocionado con una máquina como esta! Poco a poco, c...